Gran parte de mi Aikido en la actualidad se lo debo a Nishio Sensei.
Mi primer encuentro con él fue en 1986; y a partir de entonces gocé sus enseñanzas hasta su partida a sus 77 años, el 15 de marzo de 2005.
Él fue un gran Maestro de las Artes Marciales que nos dejó en 2005.
Además, fue un gran hombre, sencillo, elegante, afable, intuitivo ante sus interlocutores; hoy se le podría llamar “un psicólogo muy sutil”.
Fue considerado por sus colegas japoneses como un superdotado en las Artes Marciales.
Cabe señalar que no solamente destacó en el Aikido, sino también con el sable, ósea en el Iaido, disciplina en la cual fue autorizado por la Federación Japonesa de Iaido para desarrollar su propio estilo: El Aikido Toho Iai.
En vida del Fundador ya era maestro en el Hombu Dojo de Aikikai en Tokio, es decir, antes de 1969.
